5 METROS DE POEMAS – Carlos Oquendo de Amat (1927)

Sinopsis: 

El joven Carlos Oquendo de Amat (Puno, 1905 – Guadarrama, 1936), concibió y elaboró entre 1923 y 1927, el que es quizá el metraje más rádical del cine latinoamericano.  Partícipe de las vanguardias andinas de su tiempo, entregadas a la experimentación, la revuelta y la desobediencia de las convenciones, tomó la palabra y la situó en la celulosa más democrática (el papel), para conjurar lo cinematográfico en un lugar diferente al de su aparataje convencional.  

Sin película, sin cámara, sin proyector y sin pantalla, solo con “5 metros de poemas”, aperturó entre nosotros una pregunta que nos hacemos hasta el día de hoy: ¿Qué es lo cinematográfico? Y la sostuvo en materialidad palpable, que se despliega y repliega zigzagueante, sucesora de las líneas escalonadas del horizonte cultural andino y antecesora insospechada de las heterogéneas formas del cine expandido. Solo es posible experimentar esta obra de cuerpo presente (intransferible a lo digital) y para ello es necesario abrirla  “como quien pela una fruta”.

Reseña:

En los albores del cine peruano, cuando solo unas cuantas personas tenían acceso a la posibilidad de hacer cine y las películas que se filmaban eran un remedo de convenciones realistas y dramáticas del cine europeo, el joven poeta Carlos Oquendo de Amat, nacido en Puno en 1905 y radicado desde niño en Lima, sorteó la penosa precariedad en la que vivía para publicar en 1927 sus “5 metros de poemas”, que escribió entre 1923 y 1925. Obra cinematográfica hecha de papel y palabras que, semejante a los códices maya, goza de un cuerpo serpenteante y desplegable que verdaderamente roza los cinco metros de longitud. Su volumen es fundamental y le confiere la condición de obra material, visible y tangible; es decir, no es poesía que solamente enuncia, sino que existe plenamente como materialidad hecha de celulosa. 

Perteneció a una generación de creadores que se nutrió con exaltación de los postulados de las vanguardias europeas de aquellos años, como: el ultraísmo, el creacionismo y el surrealismo. No obstante, en el Perú esas ideas se absorbieron y se adaptaron a las necesidades locales, a través de jóvenes empujados por el deseo de forjar una modernidad propia, enraizada en la cultura andina. Carlos Oquendo de Amat vivió esa revuelta vanguardista, política y simbólica, inclinada con ahínco a experimentar con los lenguajes y a transformar la realidad. Sus “5 metros de poemas” son expresión de esos tiempos.    

La poesía que contiene esta obra invoca lo óptico, lo fonético y el movimiento a través del uso deliberado de la superficie de la página y de la tipografía. La palabra va y viene de lo legible a lo visible, en composiciones espaciales en las que surgen una y otra vez ritmos escalonados. Los versos, por separado y en conjunto, dan cuenta de un montaje de fragmentos, a la usanza del cine experimental, que en aquellos años estaba aún en proceso de germinación. Además, podemos vincular su forma zigzagueante a una genealogía de líneas escalonadas que se manifiestan en diversas expresiones de culturas prehispánicas y expresan concepciones de luz, movimiento, espacio y tiempo, radicalmente diferentes a las europeas. Este metraje de poemas presenta pues varias señas o cualidades cinematográficas (algunas evidentes como su intermedio de 10 minutos) y lo consigue sin el uso de película, cámara, proyector o pantalla. 

Es significativo notar que “5 metros de poemas” se desarrolló en paralelo a filmes como Anémic cinéma (1925),  de Marcel Duchamp, o Las aventuras del príncipe Achmed (1926), de Lotte Reiniger, pioneras en sus usos de la palabra y el papel, respectivamente. Y se adelantó por poco a otras piezas experimentales influenciadas por el surrealismo, como La caracola y el clérigo (1928), de Germaine Dulac, y Un perro andaluz (1929), de Luis Buñuel. Son más los años que la separan de otras heterogéneas propuestas como los Kami Firumu japoneses, el Syncinéma de los letristas o la obra de realizadores como Robert Breer, Hollis Frampton, Narcisa Hirsch, Isidoro Valcárcel Medina, Luis Ricardo Bras, entre varios otros que posteriormente experimentaron con las posibilidades del papel y/o la palabra en el cine. 

En el devenir latinoamericano no es casual que en situación de escasez el papel haya sustituido al fílmico. Como sucedió en los talleres de Alicia Vega en Chile, donde cientos de infancias en situación de pobreza (de varias generaciones y a lo largo de 30 años) elaboraron sobre papel y de manera colectiva una inmensa obra cinematográfica, dibujando fotograma a fotograma. Por momentos llevaron una parte sobre sus cabezas, recorriendo las calles de sus barrios, transformándose en cuncuna (oruga) de cuerpo comunitario y serpenteante. Otro caso que deseo destacar es el de la cineasta franco-peruana Rose Lowder, que lleva décadas experimentando a profundidad con la naturaleza del cine y como consecuencia de ello inventó una notación personal para algunas de sus películas, que dibuja en las páginas de sus cuadernos a la vez que filma. Por lo tanto, esos papeles son otra forma en la que se manifiesta su obra cinematográfica y en ellos aparecen una vez más las figuras zigzagueantes y escalonadas. Obras como estas, que hallan en el papel otras posibles existencias del cine, se hermanan con los “5 metros de poemas”.

En el presente no es extraño en las prácticas cinematográficas experimentales que se utilicen el papel y/o la palabra como recursos primordiales, por ejemplo,  en técnicas como la rotoscopia análoga o en cine sin cámara cuando se insertan letras directamente sobre celuloide. 

Dicho esto y en virtud de su espíritu surrealista y vanguardista andino, me atrevo a sostener que los “5 metros de poemas” hacen posible la aproximación insólita entre dos universos que a primera vista parecen diametralmente distintos: las expresiones de los horizontes culturales originarios de latinoamérica (sensibles al movimiento de la vida) y las vanguardias que a lo largo del Siglo XX gestaron lo cinematográfico expandido.  

Texto por Edward de Ybarra

Sobre el autor

Carlos Oquendo de Amat (Puno, 1905 – Navacerrada, España, 1936) fue un poeta de la vanguardia peruana. 5 metros de poemas, impreso en Lima con fecha de 1927, fue su único libro. Militante de izquierda, fue encarcelado y desterrado, y murió de tuberculosis en un sanatorio de la sierra de Guadarrama. Biografía completa.

Ver la película

No es una película filmada, sino un libro desplegable de casi cinco metros, que se ha reeditado varias veces en facsímil. En YouTube puede escucharse una lectura completa (15 min).

Mapeada por Edward Aroldo De Ybarra Murguia

Fuentes

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