Sinopsis
Sinopsis de El bolillo fatal o el emblema de la muerte Cortometraje documental silente sobre el fusilamiento de Alfredo Jáuregui, quien fue condenado a la pena de muerte por el presunto asesinato del expresidente José Manuel Pando. Fue realizado en 1927 por Luis Castillo, pionero del cine boliviano. A través de fragmentos del juicio, la lectura de la sentencia y el trágico final de Jáuregui, Castillo retrata el proceso judicial más emblemático de la primera mitad del siglo XX en Bolivia. Un mes después de la ejecución, Castillo quiso estrenar su película, pero fue censurada hasta llegar a un acuerdo de distribución que prohibía su circulación internacional, limitaba su cantidad de proyecciones para finalmente ser custodiada por la Corte Suprema. Permaneció perdida por décadas, hasta que en 2012 se encontró la cinta en una donación a la Cinemateca Boliviana. La película estaba altamente deteriorada, por lo que fue necesaria su restauración en México, a cargo de Carolina Kappa y María Domínguez. Se reestrenó en 2015.
Reseña:
Ojos centenarios: un fusilamiento y una película
Apuntes sobre El bolillo fatal o el emblema de la muerte (1927) de Luis Castillo
Alfredo Jáuregui fue fusilado el 5 de noviembre de 1927 en medio del territorio que ahora conocemos como La Ceja de El Alto. Este es el suceso que documenta El bolillo fatal o el emblema de la muerte.
Un chivo expiatorio
Pando fue una figura central del Partido Liberal que se mantuvo en el poder por casi 20 años. En 1915, se desmarcó de los liberales para fundar el Partido Republicano. Para 1917, apenas un mes después de las elecciones presidenciales, fue hallado muerto en un barranco. La autopsia inicial señaló que había caído a un barranco, pero Bautista Saavedra, aliado político de Pando, denunció un asesinato perpetrado por los liberales para conservar el poder.
Después de testimonios, testigos y múltiples autopsias, se estableció que los Jáuregui lo golpearon hasta matarlo, nueve personas fueron encarceladas. La familia se convirtió en el chivo expiatorio de un proceso irregular, alimentado por las pugnas partidarias del momento. De acuerdo a la ley de la época, cuando había más de dos culpables, se debía elegir quién sería fusilado mediante sorteo.
Alfredo Jáuregui fue el desafortunado, tenía apenas dieciséis años cuando inició el proceso y pasó diez años encarcelado antes del fusilamiento. Décadas más tarde, se reveló que fue un derrame cerebral en lugar de asesinato. En su desesperación, los Jáuregui arrojaron el cuerpo al barranco y sus lesiones se originaron en la caída.
Una película “afrentosa”
El proceso Pando fue largamente documentado. El fusilamiento fue un espectáculo, se dice que asistieron entre 5000 y 6000 espectadores. El bolillo fatal se sitúa dentro de este fenómeno mediático, incluso reproduce el discurso oficial en uno de sus intertítulos, señala a la familia Jáuregui como “bestias humanas”. Aun así, no fue una película fácil de digerir en su momento. Castillo se enfrentó a la censura, la limitación de la exhibición del filme y finalmente la pérdida de su custodia.
Castillo dijo: “por haberme negado a entregar la película me han detenido en la policía municipal, (…) no entregaré las películas, puesto que me ha costado mucho dinero el [sic] filmar todas las incidencias del fusilamiento de Jáuregui” (El Diario, 30 de noviembre de 1927). Esta cita condensa su rol de artista y trabajador las imágenes. Según Gumucio (1982), “estaba al corriente de todo el cine que se había hecho en Bolivia (…) y por sus manos había pasado una buena parte la de producción en blanco y negro”. Trabajó mayoritariamente documentales, abriendo una veta de la tradición cinematográfica boliviana.
El bolillo fatal es un registro explícito de cómo se decidió la muerte de un joven mediante sorteo. Se prohibió su exhibición internacional, tal vez para acallar la discusión sobre la justicia en Bolivia. Por otro lado, este filme es una fracción de las imágenes que se produjeron. Arthur Posnansky filmó La sombría tragedia del Kenko, cinta ahora perdida. Se vendían fotografías del fusilamiento (La Razón, 12 de noviembre de 1927). Incluso el fusilado se transformó en un santo apócrifo (La Razón, 4 de diciembre de 1927).
La sociedad boliviana se vio forzada a cuestionarse a sí misma. En la cinta habitan testigos que miran, nos miran, con ojos centenarios. Nos interpelan y reúnen como espectadorxs del pasado, el presente y el futuro.

Cartelera del 28 de noviembre de 1927 encontrada en el periódico El Diario. Se puede notar que la película se llamaba en ese entonces El fusilamiento de Alfredo Jáuregui. El nuevo título fue encontrado en la cinta que restauraron Cappa y Domínguez (2015).
Texto por Camila Perales
Sobre el director
Luis del Castillo González, citado también como Luis Castillo, fue fotógrafo del diario El Diario de La Paz y uno de los pioneros del cine boliviano: desde 1913 filmó desfiles, fiestas y actos oficiales. Colaboró con Arturo Posnansky en La gloria de la raza (1926). Se desconocen sus fechas de nacimiento y muerte. Biografía completa.
Ver la película
Ver en Vimeo (16 min, restauración de 2015).
Mapeada por Ángela López Ruiz, Camila Alejandra Perales Blanco, Diego Cepeda, Edward Aroldo De Ybarra Murguia, Ivonne Sheen Mogollón, José Luis Aparicio Ferrera, Lucía Salas, Marcos Adrián Pérez Llahí, Nicolás Carrasco, Paula Félix-Didier, Ramiro Sonzini, Ricardo Dávalos Mendieta, Santiago Mariñas Pequeño, Vanja Munjin y Victor Guimarães
Fuentes
- Carolina Cappa, «Por los caminos sinuosos de El bolillo fatal», Vivomatografías n.º 11, 2025
- Embajada de España en Bolivia: reestreno de El bolillo fatal
- Opinión: Histórico hallazgo del fusilamiento de Jáuregui
- Cineteca Nacional de Chile: El bolillo fatal o el emblema de la muerte
- Baptista, Mariano.
- 2010. La muerte de Pando y el fusilamiento de Jáuregui. Crónicas de un asesinato imaginado y una ejecución inaudita. La Paz.
- Gumucio, Alfonso.
- 1982. Historia del cine en Bolivia. La Paz: Los amigos del libro.
- Jotage, Alan
- 1918. El proceso Pando. La Paz: González y Medina editores.
- La Razón. (1927, 12 de noviembre). Las vistas fotográficas del fusilamiento de Jáuregui.
- El Diario. (1927, 30 de noviembre). Se prohibió la exhibición de la película de la ejecución de Alfredo Jáuregui.
- La Razón. (1927, 4 de diciembre). La credulidad popular explotada por vividores. Alegan que el fusilado hace milagros y con su memoria especulan de diversos modos.
- (1927, 7 de noviembre). “Bolivia: Black ballot”. Time. Recuperado de https://time.com/archive/6661601/bolivia-black-ballot/?utm_
- (1927, 14 de noviembre) “Bolivia: Executed”. Time. Recuperado de https://time.com/archive/6742563/bolivia-executed/?utm_
- Cappa, C., & Domínguez, M. (2015, 6 de febrero). “El bolillo fatal o el emblema de la muerte: El hallazgo”. Kinetoscopio Monstruo. Recuperado de https://kinetoscopiomonstruo.blogspot.com/2015/02/el-bolillo-fatal-o-el-emblema-de-la.html