MANIZALES CITY – Félix R. Restrepo (1925)

Sinopsis:

¿Qué es Manizales city? ¿Cine revista? ¿sinfonía de ciudad? ¿relato costumbrista? ¿victoriano? A cien años de su estreno esta pieza inclasificable del cine colombiano reúne celebración y devastación en una sola película. A propósito de los 75 años de fundación de esa ciudad, el registro documental sigue el día a día de los manizaleños de la segunda década del siglo XX: mercados, colegios y carnavales. Sobre la mitad del filme, el registro retoma estas imágenes después de un incendio que dejó en ruina buena parte de la ciudad, convirtiendo la cámara en testigo documental del encuentro de clases sociales en medio de un proyecto civilizatorio interrumpido por el fuego.

Reseña:

Concluye el 2025 y con ello una serie de aniversarios en torno al cine y una de las décadas más significativas de experimentación en torno al lenguaje audiovisual. En los años 20s del siglo pasado, las vanguardias internacionales supieron llevar sus preguntas, metodologías e ideas a la cámara de cine. Quizás las prácticas más hermanadas resultaron en el futurismo: el ritmo y movimiento que dió origen a la ciudad y la industrialización fue el mismo que dió origen al cine, por tanto es natural que las sinfonías de ciudad encontrarán su pico de expresión en esa década. The Crowd (King Vidor, 1928) y Regen (Joris Ivens, 1929) son ejemplos a la vez paradigmáticos, hermosos y claros de los alcances de este subgénero documental: expresión plástica y poética, testimonio urbano, función política, y premonición de futuro. No es casual que su popularidad disminuyera precisamente el año de la gran depresión, como evidencia del fracaso en torno a la promesa de ciudad, esa que precisamente se enuncia en la película de Vidor.

En Colombia la década de los 20s fue la más próspera de su periodo silente, y es en 2025 en el que se celebran varios títulos representativos de nuestra historia cinematográfica: Manizales city (Féliz R. Restrepo) y Bajo el Cielo antioqueño (Arturo Acevedo), esta última un melodrama que para los logros cinematográficos de la década se sentía atrasada, rígida, llena de intertítulos; mientras que la primera dialogaba directamente con el futurismo y las sinfonías alrededor del globo. Es por esta razón que, cuando recibí la invitación a ser parte del Mapa del Cine Latinoamericano de inmediato pensé en este título como una obra a destacar. 

Si bien la historiografía nacional la cataloga como cine revista (un tipo de noticiero proyectado antes de grandes títulos) hecha para conmemorar los 75 años de una ciudad que entonces tenía 50.000 habitantes, hay una necesidad de leer a Manizales city como una sinfonía producto de intuiciones y azares que la hacen grande. Y es obvio que el filme de Restrepo dista del ritmo y la exploración visual de Ruthman o Richter, incluso está lleno de textos ilustrativos, barrocos y formales, pero hay un gesto e intención que la hacen cosmopolita y documento valioso del cine latinoamericano. La primera mitad del filme responde a un proyecto burgués de mostrar y celebrar la riqueza de su ciudad, las imágenes están llenas de carnavales, trajes ostentosos, diversidad de carros, incluso instituciones y edificios como el mercado, parques y un orfelinato dan cuenta de una cotidianidad que se presume y quiere mostrar ante el país. De repente, pasada la primera mitad, la filmación pasa a manos de Colombian Film Company, quienes registran los mismos edificios ahora hechos ruinas, producto de un incendio ocurrido a mediados de ese 1925, que principalmente redujo a cenizas bancos: el de Caldas, el de Londres. 

En ese sentido Manizales city como película es a la vez promesa y decepción. La primera mitad cargada de dinero y exceso, rostros pudientes y burgueses representados en pantalla como parte de su proyecto y propaganda, deja en el fondo al proletariado campesino e indigena. En la segunda mitad ellos pasan a ocupar el rol central, ante el humo y las cenizas restos del incendio, son los obreros y personas de a pie quienes emergen entre las ruinas. De nuevo, una sinfonía de ciudad actuando como testimonio y premonición de un fracaso, y nada tan estimulante para redescubrir el cine latinoamericano como una obra capaz de detonar esas subversiones, incluso producto de azares e intuiciones.

Texto por Manuel José Zuluaga Pérez

Sobre el director

Félix R. Restrepo dirigió este documental, uno de los muchos que se hicieron en Colombia durante el auge del cine mudo de mediados de los años veinte. Se sabe muy poco de su vida. Biografía completa.

Ver la película

Ver en YouTube (51 min, con subtítulos en inglés). La Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano publicó fragmentos (13 min).

Mapeada por Álvaro Bretal, Filipe Furtado y Manuel José Zuluaga Pérez

Fuentes

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