TIERRA DEL FUEGO – TERRE MAGELLANICHE – Alberto María de Agostini (1928-1933)

Sinopsis:

Tierra del fuego (Chile, 1928, 16mm, b/n, 66min), dirigida por Alberto María de Agostini. Con formato travelogue, de la época silente, presenta un recorrido por la Patagonia chilena y argentina, desde la perspectiva del sacerdote italiano, cartógrafo, fotógrafo, cineasta y explorador, no exenta de la mirada eurocéntrica del evangelizador. Construye un relato sobre los indígenas en tierras interiores, de zonas urbanas como Punta Arenas y las misiones salesianas; la geografía, el paisaje, la flora y fauna. Gran cantidad de imágenes corresponden a naturaleza, estancias, aspectos de la modernidad y el desarrollo industrial en contrapunto con un territorio vasto e inexplorado habitado por los escasos sobrevivientes de los entonces ya diezmados pueblos originarios. Con intertítulos en castellano, fue uno de los pocos largometrajes documentales de la década de 1920 realizado en Chile que hoy se conserva en 16mm en el Museo Salesiano en Punta Arenas.

Reseña:

Tierra del fuego es uno de los escasos documentales de largometraje del cine silente en Latinoamérica que hoy se conservan. Su estructura de travelogue da cuenta de un formato utilizado en los años veinte y treinta del siglo XX, usualmente acompañado de conferencias, para dar a conocer, en este caso, la vida de un territorio por explorar a los ojos del continente europeo.  La cinta, filmada originalmente en nitrato, tiene gran relevancia al tratarse de un documento histórico y un registro de los indígenas que poblaron la región de Magallanes, prácticamente desaparecidos luego de un genocidio. Constituye un patrimonio invaluable del cine temprano, en tanto registro etnográfico y cultural. 

Fue proyectada por primera vez en Punta Arenas, Chile, en 1928, y al año siguiente en Argentina. Existe una versión titulada Tierras Magallánicas (1933) con intertítulos en italiano, en el Museo de la Montaña en Turín, Italia, concebida para su exhibición en Europa. Allí se conserva el afiche de Tierra del Fuego, ilustrado con un fueguino con arco y flecha, un fiordo con un glaciar, focas y pingüinos, donde se lee como subtítulo “El film más artístico, pintoresco e instructivo de nuestro lejano sur. Realización de A.M. De Agostini S.S.”. Este cartel fue utilizado para las exhibiciones en América Latina e induce a una mirada del cine como instrumento de educación, aunque remite a un imaginario del exotismo sobre el indígena. 

La copia que utilizamos para este análisis, se inicia con un título enmarcado: “REGION DE ULTIMA ESPERANZA TERRITORIO DE MAGALLANES –CHILE-”, seguido de un intertítulo a modo de resumen: “…entre las misteriosas soledades antárticas, extiéndese el vasto archipiélago de la Tierra del Fuego”, seguido de un mapa animado de la zona. 

Contabilizamos veinte secuencias que pueden agruparse en tres grandes categorías: naturaleza, indígenas y modernidad. La primera de ellas, naturaleza, considerando paisajes, geografía, flora y fauna, responde a la idea de exploración del interior y a la exaltación del territorio virgen por descubrir.

Una segunda categoría, indígenas, reúne secuencias que los presentan tanto en su hábitat natural como en misiones o ya occidentalizados. Destacamos una puesta en escena, recurso usado en el documental de los primeros tiempos, del cacique ona Pachek y su familia, usando vestimentas con pieles y realizando acciones de caza y una curación con ritual. También aparecen yaganes, tehuelches y alacalufes, estos últimos en tomas captadas desde la distancia hacia las canoas, donde se observan hambrientos, andrajosos y en situación de inferioridad. De algún modo, la película denuncia los abusos cometidos por los colonos, en coherencia con los libros escritos por el sacerdote.  

Aunque predominaba la figura del científico, De Agostini se acercaba al indigenismo y a la protección del indígena, más que a la idea de exponer “la civilización y la barbarie”. Esto es explícito en la importancia que se otorga a la filmación de las misiones de la congregación de Don Bosco. Así, se construye un discurso que enfatiza la idea de misión civilizadora y evangelizadora.  

Por otra parte, la película considera una visión del “otro” moderno, reuniendo secuencias que agrupamos en la categoría de modernidad, contemplando imágenes de puertos, ciudades, tareas productivas y desarrollo industrial (Punta Arenas, Ushuaia, Puerto Natales, frigoríficos, procesamiento de madera, centolla y lana, automóviles, entre otros). Además de las fábricas, la actividad ovejera, es decir, la estancia, surge como una zona de contacto por excelencia donde “los pocos indios onas se han transformado en hábiles ovejeros y valientes jinetes”.

De ese modo, la cinta presenta un contrapunto entre la belleza natural de la Patagonia, de sus habitantes originarios sobrevivientes, con la modernidad de las primeras décadas del siglo XX, asociada al progreso y a la incorporación de nuevas tecnologías venidas principalmente de Europa, incluido el cine.  

Texto por Mónica Villarroel

Sobre el director

Alberto María de Agostini (Pollone, Italia, 1883 – Turín, 1960) fue sacerdote salesiano, explorador, montañista, geógrafo, fotógrafo y documentalista. Desde 1910 recorrió la Patagonia y la Tierra del Fuego; el Parque Nacional Alberto de Agostini, en Chile, lleva su nombre. Biografía completa.

Ver la película

Ver Terre magellaniche en YouTube (49 min, versión restaurada, con intertítulos en italiano). También se puede ver un fragmento de Tierra del Fuego (22 min, dos actos conservados).

Mapeada por Luz Mónica Villarroel Márquez

Fuentes

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