DON LEANDRO, EL INEFABLE – Lucas Manzano, Enrique Zimmerman (1915)

Sinopsis:

Viejo provinciano, Don Leandro es convencido de descubrir las atracciones de Caracas. Entre automóviles, estatuas desnudas y cenas a la francesa de la ciudad moderna, se convierte en motivo de burla. La llegada de Lucía, su hija coqueta, pone fin a la aventura.

Reseña:

Las generaciones que vivieron la irrupción de la pandemia de COVID-19 en 2020 pueden imaginar la angustia del pionero venezolano Lucas Manzano, hombre de mil y una actividades, ante el lanzamiento de Don Leandro, el inefable. El aguardado estreno de la película coincidió con la aparición de la gripe española en el país, en 1918. Si en los primeros días de octubre las autoridades aún trataban el asunto con un desdén irresponsable, el creciente número de contagios obligó al gobierno de Juan Vicente Gómez a decretar, el día 26, justamente el sábado de la primera exhibición, “Caracas en emergencia” y suspender todas las actividades que supusieran la reunión de grupos numerosos.

Obra de ficción más antigua conservada del cine venezolano, gracias a los esfuerzos de la Cinemateca Nacional de Venezuela (fundada por Margot Benacerraf en 1966), la película terminó proyectándose en enero del año siguiente, después de miles de muertes, en una función en el Teatro Gran Circo Metropolitano. En un clima nada festivo, la recepción fue decepcionante.

Aunque los planos generales dominan la película, especialmente en las escenas exteriores del campo, se percibe en diversos momentos – Lucía frente al espejo, por ejemplo – el deseo de experimentar con las variaciones del lenguaje cinematográfico desarrollado en aquella década. En los 12 minutos que sobrevivieron de los tres rollos originales, la trama de tono cómico, incluso en sus intertítulos, presenta un rasgo común en distintos países de Sudamérica a comienzos del siglo XX: la escisión entre la vida rural, donde vivía la inmensa mayoría de la población, y la vida urbana, que atravesaba una marcada modernización bajo influencia europea.

Esa influencia se manifiesta, naturalmente, en el cine. Manzano ya había participado, junto al director Enrique Zimmermann, en lo que suele considerarse el punto cero del cine de ficción venezolano, La dama de las cayenas (1916), parodia de la obra de Alexandre Dumas, hoy considerada perdida. En Don Leandro, el inefable, el menú afrancesado de un restaurante es una de las atracciones incomprensibles de la capital. Según datos de la Cinemateca Nacional, recién en 1920 el cine estadounidense superó al europeo en las pantallas del país, cuando Manzano, tras un tiempo en prisión, ya no formaba parte de la escena cinematográfica de Caracas. Su legado y pionerismo, sin embargo, siguen siendo celebrados hasta hoy, con la contribución inestimable de la crítica e investigadora Ambretta Marrosu, mayor referencia histórica del cine venezolano, autora de Don Leandro el inefable: análisis fílmico, crónica y contexto (1997).

Texto por Leonardo Bomfim

Mapeada por Esmeralda Reynoth, Juliana Costa y Leonardo Bomfim

Sobre los directores

Lucas Manzano y Enrique Zimmerman fueron pioneros del cine de ficción en Venezuela: hicieron La dama de las cayenas, considerada el primer largometraje de ficción del país, y Don Leandro, el inefable, la película de ficción venezolana más antigua que se conserva. Biografía completa.

Ver la película

Ver en YouTube (13 min). Copia de la Cinemateca Nacional de Venezuela, que fecha la película en 1918; su estreno, previsto para octubre de ese año, se postergó por la epidemia de gripe y se hizo el 11 de enero de 1919.

Fuentes