Sinopsis:
El primero de febrero de 1897, el operador Lumiere Gabriel Veyre realizó la primera filmación de la historia de Cuba. Se trataba de una cortísima vista de un minuto de duración que registraba un Simulacro de Incendio del Cuerpo de Bomberos de la Habana. Hoy la cinta está perdida.
Reseña:
En el cine de los primeros años existe un repertorio recurrente de vistas que hacen visible el funcionamiento de la modernidad institucional: cuerpos colectivos, máquinas, infraestructuras y sistemas organizados que se activan, se desplazan y demuestran su eficacia públicamente. Dentro de ese repertorio, los simulacros de incendio ocupaban un lugar privilegiado porque reunían todos los elementos de modernidad: alarma – comunicación – espectáculo – tecnología – disciplina – velocidad – riesgo – control – rescate – instrumentos – público.
Estos simulacros filmados son casi una máquina narrativa de modernidad en 17 metros de filmm y eran parte de una cultura de exhibición de las capacidades técnicas y disciplinarias de las instituciones modernas que el cine temprano tomó como un espectáculo eficaz.
Los catálogos Lumiere, Edison y Biograph documentan decenas de vistas de simulacros de incendios además de un gran repertorio de ejercicios de departamentos de bomberos. En esos años estas vistas llevaban el nombre de “Actualités”. Por su naturaleza misma, estas generaban una situación distinta a la de la ficción o a la del documental, al menos como se conocen hoy.
La llegada de un nuevo aparato de gran tamaño, un “puntal» de la modernidad que captura y reproduce la realidad ante una multitud curiosa, era todo un acontecimiento en sí mismo. El choque de esa “realidad” y esa funcionalización generaban que las acciones frente a la cámara sean una especie de “reenactment” o dramatización. Un acontecimiento “real” organizado para ser filmado: el Simulacro.
Tenemos un acontecimiento ficticio en el sentido de que no está ocurriendo un incendio, pero se considera documental en el sentido de que documenta a una institución real realizando una acción real. Una reactuación de su labor cotidiana.
Justo un año antes de que Cuba deje de ser colonia española, el lunes 8 de Febrero de 1897 en el periódico Habanero “La Lucha” se escribió acerca de la primera filmación en la Isla cubana con el titular “Simulacro Obsequio”.
La crónica nos narra la escena con detalle. Pone como figura central de la historia a una estrella del teatro español de la época, la Sra. María Tubau de Palencia, una actriz de enorme importancia que se encontraba de gira en ese momento. Por cómo está escrita la crónica entendemos que la figura de Tubau fue central para la filmación de esta “Actualité”.
La nota cuenta que fue ella quien tuvo deseos de presenciar cómo se realiza un “enganche del material en vivo”, además de introducir al operador Lumiere Gabriel Veyre a los bomberos del Comercio. La narración continua: “El director del cinematógrafo Lumiere indicó que reproducirá un simulacro de incendio y que se efectuará en un espacio de tiempo muy breve. Dispusieron lo jefes del cuerpo llevarlo a efecto. Se tendieron dos mangueras, se empalmaron
las escaleras, subiendo uno de los pitones a la azotea, en el término de un minuto, que es el tiempo que emplea aquel aparato fotográfico en para obtener las vistas de movimiento. La Sra. Tubau quedó muy satisfecha del acto y felicitó muy calurosamente a los bomberos del comercio”.
Esta narración es lo único que queda de esta filmación, pero además introduce un elemento fundamental. A pesar de ser una gran estrella de la época, la Sra. Tubau no fue filmada y no aparece en las vistas. Más bien, al contrario, se decide filmar una vista recurrente tanto en Europa como en los Estados Unidos.
Al parecer, la Tubau fue una espacie de intermediaria para que Cuba sea representada dentro de los cánones de la mirada legitimada, el ojo máquina tiene que mirar ciertas cosas y debe hacerlo de una manera determinada. Un germen que después devendría hasta hoy en las reglas de qué y cómo mirar que tienen resonancia en cánones como el Star System, los géneros cinematográficos, el ritmo, los cortes, el plano contra plano. etc.
En la realización del Simulacro de Incendio en la Isla sucedió una espacie de ritual de incorporación de la imagen cubana a la modernidad.
Texto por Kiro Russo
Sobre el director
Gabriel Veyre (Septème, Francia, 1871 – Casablanca, 1936) fue operador de los hermanos Lumière. Entre 1896 y 1897 llevó el cinematógrafo a México, Cuba, Venezuela y Colombia, donde filmó algunas de las primeras vistas de la región. Más tarde se instaló en Marruecos como fotógrafo y cineasta del sultán. Biografía completa.
Ver la película
Película perdida: no se conserva ninguna copia.
Mapeada por Jean Jean, Juan Pedro Agurcia, Kiro Russo y Mandisa Tesfaya Pantin